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Conversatorio: Escenarios para (re)pensar la ciudad. (IV)

En este panorama expuesto ¿cuál es el papel actual de la administración? de la que se ha hablado tan negativamente hasta ahora…

 

JME. No hemos estado hablando tanto de la administración como de la plasmación jurídico legislativa de los principios urbanísticos.

 

EG. Exacto, y muchas veces el procedimiento se confunde con el método.

 

JME. No podemos olvidar que la administración tiene en urbanismo un papel esencial. Les corresponde a los representantes electos escoger los modelos y escenarios futuros para sus ciudades y sus territorios. A mi juicio hace falta darse cuenta de que no son solo decisiones técnicas.

 

EG. Si te refieres a decisiones tomadas al margen del conocimiento abierto, estoy de acuerdo contigo. Lo que se ha eludido en la práctica urbanística sistemáticamente y en las legislaciones es que algunas decisiones claves de planeamiento no han tenido ninguna justificación razonada. Por  ejemplo la decisión sobre las intensidades de ocupación del suelo. ¿En qué legislación se da la forma de hacerlo o se exige que se explique? ¿Cómo se yo que un suelo tiene q tener un aprovechamiento A y otro un aprovechamiento B?

 

JME. Efectivamente, se justifican más las decisiones secundarias. Por otra parte basarse en las tendencias de mercado es muy peligroso. Existe la necesidad de que el ciudadano conozca las repercusiones de las diferentes formas de ocupar el territorio. La riqueza no es el aprovechamiento.

 

EG. Yo creo que fundamentalmente tenemos que apostar por la mejora de la razón política. En el sentido más noble del término, la conveniencia respecto a la colectividad de la toma de decisiones urbanísticas.

 

JME. Reduciéndolo al absurdo, en la medida en que se ha perdido esa razón política y la técnica, ese es el terreno de cultivo de la corrupción. Hubiese sido más difícil que se dieran esos casos si el urbanismo se hubiese fundamentado sobre principios sólidos. Se necesitan principios defendidos por la gente y a través de una gestión transparente. Frente a ello hay dos necesidades: acciones fiscales y la refundación del urbanismo. No tiene sentido el divorcio entre urbanismo y ciudadanía.

 

EG. Si los principios de los planes son conocidos, tienen luz y taquígrafos, reforzamos la legalidad, hacemos difícil la corrupción porque es algo compartido. La ciudadanía debe defender el planeamiento.

 

JME. He vivido lo que podría ser eso en Menorca. Allí ya se dan situaciones en las que la ciudadanía está muy implicada con su entorno. Los planes son seguidos prácticamente a tiempo real por una parte muy elevada de la ciudadanía a través de una multiplicidad de medios.

 

 

 

Hacia qué práctica urbanística? es una entrevista publicada en el número 11 de VPOR2 Revista de Vivienda. Iremos recogiendo extractos en este blog.