Viviendas "El águila"

Viviendas “El Águila”

Edificación

El Proyecto se localiza en uno de los distritos industriales más antiguos de Madrid, crecido a la sombra de la estación de ferrocarril de Atocha. La zona experimenta hoy un convulso proceso de sustitución de actividades económicas por vivienda y de transformación morfológica que la singularizan como uno de lo últimos “ensanches” interiores de la ciudad central. En este marco, el proyecto asumió como referencia la condición urbana de una arquitectura sensible al contexto, pero desde una actitud comprometida que excluye la mimesis rutinaria de las tipologías del entorno. Esta intención determinó que fuera necesario modificar las condiciones de la ordenación urbanística originaria de la parcela.

El planeamiento vigente en la zona establecía una volumetría completamente cerrada al exterior con un fondo edificable de dieciocho metros. El proyecto plantea, alternativamente, “romper” la introspección de la manzana y desdoblar el volumen principal en un cuerpo curvo en el interior de la manzana y otro en L, con fachada a las calles del perímetro, ambos con profundidades en torno a doce metros.

Con ello se pretende un doble objetivo. Por una parte, evitar el recurso al bloque con patio central y viviendas con una sola orientación, facilitando que todas las unidades residenciales desfruten de las ventajas climáticas de la doble fachada. En segundo lugar, generar una transparencia entre el exterior y el interior de la manzana que enriquezca la imagen urbana del conjunto generando geometrías y recorridos interiores de transición capaces de enriquecer la dicotomía convencional entre espacio público y doméstico. El zócalo porticado, destinado al comercio a lo largo de todas las fachadas pretende enfatizar ese compromiso urbano, contribuyendo a la vitalidad de la calle.

El sistema constructivo responde a criterios de racionalidad compositiva y economía. La estructura reticulada se organiza en pórticos transversales con luces de 8 metros, equilibradas con vuelos en fachada y luces longitudinales adaptadas al la anchura del modulo de vivienda, al objeto de evitar pilares interiores. El cerramiento se resuelve en su totalidad con fábrica de ladrillo dotada de sistema

 

antivuelco y celosía en tendederos. Los tipos de vivienda se han concebido en voluntaria continuidad con la fecunda tradición racional de vivienda social generada en Madrid a lo largo de las últimas décadas. Partiendo del módulo básico de vivienda de tres dormitorios, las tipologías se combinan para satisfacer las demandas del programa residencial y las geometrías singulares de los volúmenes, sin perder las pautas compositivas esenciales, entendidas estas como estructura no determinista de referencia de la creciente pluralidad en las formas de vida y uso de la vivienda.